Maritina Delgado regresa a las salas de exposición con una gran muestra en Roquetas de Mar
La artista presenta en el Castillo de Santa Ana cerca de 80 obras recientes entre pinturas, esculturas, grabados y cerámica

El Castillo de Santa Ana de Roquetas de Mar acoge este viernes, a las 18:30 horas, la inauguración de la exposición de pinturas, grabados y esculturas de la artista Maritina Delgado. La muestra reúne casi en su totalidad obra reciente, realizada por la creadora durante los últimos años.
Con esta exposición, Maritina Delgado vuelve a mostrar su trabajo al público tras un largo periodo sin exponer desde antes de la pandemia. Durante todo ese tiempo su capacidad creativa no se ha detenido, aunque faltaban espacios para presentar su obra. Finalmente, el Ayuntamiento de Roquetas de Mar, a través del área de Cultura, ha impulsado esta exposición, en la que la artista no solo muestra su faceta como pintora —la más conocida—, sino también esculturas y grabados que sorprenderán a quienes visiten la muestra.
“En esta exposición, que se podrá visitar durante lo que resta de marzo y todo el mes de abril, llevo 80 cuadros, además de esculturas, cerámica y obra en papel. Es una muestra muy variada que ocupa el patio del Castillo y dos salas”, explica la artista. Entre las piezas expuestas también se incluyen dos óleos más antiguos y de carácter más clásico, uno dedicado a Almería y otro a Granada, además de siete obras de gran formato junto a otras de tamaño medio.
Aunque llevaba tiempo sin exponer, Maritina Delgado nunca ha dejado de trabajar. “No he parado de pintar, ni siquiera durante la pandemia. Es verdad que hay pocos espacios para exponer, y eso me tenía algo desanimada. Cuando me ofrecieron hacerlo en el Castillo de Santa Ana, decidí que era el momento de mostrar lo que estaba haciendo ahora”, señala.
Con el paso de los años, su obra ha experimentado más una transformación que una simple evolución. “Mi obra ahora es más estética y tiene mucha más fuerza”, afirma. La artista destaca además su amplia formación, ya que ha trabajado en numerosas disciplinas. “Soy técnico superior en grabado y técnicas de estampación, he hecho cerámica y también tengo el título de escultura. Eso me permite tener muchos recursos creativos”.
Actualmente vive un momento artístico especialmente estimulante. “Estoy haciendo obras con las que me encuentro muy bien. No pretendo que tengan un acabado que se parezca a algo concreto, busco una obra más libre, que sugiera”.
En el caso de la escultura, su trabajo también posee un sello muy personal. “Mi escultura es figurativa, pero utilizo técnicas y materiales muy variados, como arandelas o alambres. La obra se percibe figurativa, pero la expresión surge mucho del material que utilizo”.
Con más de 30 años dedicada al arte, Delgado asegura que la clave está en el trabajo constante. “Pinto absolutamente todos los días. Para pintar tienes que creer en lo que haces, pero también tener un objetivo. Yo viajo mucho y siempre visito museos para seguir aprendiendo. Hay artistas que dejan de pintar cuando no ven un fin, pero yo nunca he parado”.
De cara al futuro, su aspiración sigue siendo mejorar. “Me gustaría llegar a sentirme completamente satisfecha con mi obra, aunque eso rara vez ocurre. Un artista nunca está del todo satisfecho, siempre ve algún defecto”, reconoce.
Para Maritina Delgado, una obra está terminada cuando siente que ya no puede mejorarla. El proceso creativo, explica, siempre es un reto: “Te enfrentas a un lienzo en blanco y surgen muchas preguntas: qué pintar, qué formato tendrá la obra… Es una lucha entre el artista y el óleo”.
La artista nació en Valencia, donde estaba destinado su padre, piloto del Ejército del Aire, aunque su familia se trasladó pronto a Granada, ciudad en la que pasó su infancia y adolescencia junto a sus ocho hermanos. Tras casarse, llegó a Almería, donde comenzó su trayectoria artística tras formarse en la Escuela de Artes y Oficios de la capital.
“He vivido en varias ciudades y nací en Valencia, pero me siento ante todo de Almería. Es donde más tiempo llevo viviendo y donde me siento más a gusto”, afirma. Con los años, reconoce que su forma de pintar ha cambiado, aunque ahora se siente mucho más segura que en sus comienzos.
Delgado recuerda que su relación con el arte empezó desde muy joven. “Siempre tuve cualidades y en el colegio solían seleccionarme para actividades artísticas. La Escuela de Arte de Almería ha sido mi gran maestra, porque tuve profesores excelentes que me enseñaron mucho”.
Actualmente, además de seguir creando, continúa cultivando nuevas inquietudes. “Ahora estoy aprendiendo francés y también me gusta el piano”, concluye la artista, que regresa a Roquetas de Mar para compartir su obra con el público.



