María Lejárraga y Manuel de Falla: legado compartido en Granada

La exposición ‘María Lejárraga y Manuel de Falla: Cita en Granada’, organizada con motivo del 150 aniversario del nacimiento y el 50 aniversario de la muerte de María Lejárraga, y comisariada por Amelina Correa, se puede visitar en el Castillo de Santa Ana de Roquetas de Mar hasta el 3 de mayo.
Esta muestra tiene como objetivo difundir el legado de María Lejárraga, quien fue maestra, dramaturga, ensayista, feminista y diputada en las Cortes de la Segunda República. Hoy es especialmente conocida porque escribió gran parte de sus obras bajo el nombre de su marido, Gregorio Martínez Sierra.
La exposición pone el foco en la estrecha relación entre María Lejárraga y Manuel de Falla, una amistad en gran medida epistolar de la que surgieron obras fundamentales como ‘El amor brujo’ y ‘El corregidor y la molinera’, que posteriormente daría lugar a ‘El sombrero de tres picos’. Su vínculo con Granada fue especialmente fecundo para el arte, la música y la literatura universales.
La muestra se compone de diez paneles que recorren la vida de Lejárraga, junto a las cubiertas de sus principales obras. Los textos explicativos permiten entender su proceso creativo y su evolución como autora.
Además, se complementa con fotografías, manuscritos y objetos personales, procedentes de instituciones como la Fundación Archivo Manuel de Falla, la Biblioteca de Andalucía y diversas bibliotecas de Granada, así como de colecciones particulares.
María Lejárraga (1874–1974) fue una escritora y activista feminista formada en Magisterio, que inició su carrera literaria con su nombre, pero pronto pasó a publicar bajo el de su esposo. Este hecho refleja cómo las limitaciones sociales de la época dificultaban compatibilizar su labor como maestra y escritora.
Comprometida con la causa republicana, es autora de obras clave del pensamiento feminista como ‘La mujer moderna’ (1920), aunque firmada por su marido. También destacan títulos como ‘Cartas a las mujeres de España’ (1916) o ‘La mujer española ante la República’ (1932), donde defendía la emancipación femenina y el derecho al divorcio.
Fue elegida diputada socialista por Granada en 1934 y desarrolló una intensa labor divulgativa, recorriendo España para concienciar a las mujeres sobre la importancia de la solidaridad femenina y las libertades.
Durante la Guerra Civil y los años posteriores, continuó escribiendo artículos feministas hasta que tuvo que exiliarse. Finalmente se estableció en Buenos Aires, donde retomó su carrera literaria con su propio nombre y publicó sus obras autobiográficas.
La exposición puede visitarse hasta el 3 de mayo, en horario de martes a sábado de 10:00 a 13:00 y de 17:00 a 20:00, y domingos de 11:00 a 13:00 horas.



