
El Museo de la Semana Santa de Berja acogió este sábado 7 de marzo la presentación del cartel oficial de la Semana Santa de Berja 2026, una obra realizada por la joven virgitana Gádor Ruiz Guerrero, designada como cartelista por la Cofradía de la Buena Muerte y María Santísima de la Amargura.
El acto reunió a representantes de distintas cofradías y a numerosos vecinos, que quisieron acompañar a la autora en un momento especialmente significativo. Durante su intervención, el alcalde de Berja, José Carlos Lupión, agradeció a la Cofradía de la Buena Muerte “el cariño y la fe” que están poniendo en la organización de los actos oficiales de la Semana Santa virgitana, al tiempo que felicitó a la cartelista por su trabajo.
El primer edil destacó además la importancia del cartel como símbolo de la celebración, recordando a Ruiz Guerrero que su obra quedará ligada a la historia de la ciudad. “Tu cartel será la imagen de la Semana Santa, que ilustrará nuestro programa, que estará en muchos sitios, pero tú ya vas a ser parte de la historia de la Semana Santa virgitana”, señaló.
La Hermana Mayor de la Cofradía de la Buena Muerte, Gádor Campos, fue la encargada de presentar a la cartelista, realizando un repaso por su trayectoria académica y personal. Nacida en Berja el 19 de abril de 2001, Ruiz Guerrero cursó sus estudios en el colegio Nuestra Señora de Gádor y posteriormente en el IES Sierra de Gádor.
Tras superar la selectividad con una nota destacada, decidió continuar su formación en Sevilla, donde cursó el grado en Fundamentos de Arquitectura. Allí finalizó sus estudios con matrícula de honor en su trabajo de fin de grado, titulado ‘Habitar mediante el agua’, un proyecto inspirado en las fuentes de Berja.
Durante el acto, la propia cartelista explicó que su obra sitúa a María Santísima de la Amargura como protagonista del mensaje de la Semana Santa virgitana de 2026. Según señaló, el cartel incorpora la figura de una paloma mensajera, un símbolo que representa el anuncio de la celebración y la actitud cristiana hacia los demás.
La obra ha sido concebida como un marco neutro, a modo de ventana desde la que contemplar la escena, con el objetivo de centrar la mirada en la imagen y en el mensaje que transmite. Para completar la composición, Ruiz Guerrero ha diseñado una tipografía inspirada en el repertorio visual que Manuel Salmerón dejó a esta tierra.



