Roquetas refuerza la limpieza de más de 8.000 imbornales ante la temporada de lluvias

El Ayuntamiento de Roquetas de Mar, a través de Hidralia, empresa concesionaria del Servicio Municipal de Abastecimiento de Agua y Alcantarillado, ha reforzado las labores de mantenimiento y limpieza de imbornales para garantizar el correcto funcionamiento de las redes de saneamiento y pluviales durante la temporada de lluvias.
Este plan, que se desarrolla de manera continua, presta especial atención a las zonas más afectadas por las precipitaciones con el objetivo de prevenir problemas de desagüe y reducir el impacto de las tormentas, cada vez más extremas como consecuencia del cambio climático.
La concejala de Presidencia, Rocío Sánchez, ha explicado que la limpieza preventiva de las redes de saneamiento y pluviales, junto con el mantenimiento constante de los imbornales, constituye una de las actuaciones más importantes para mitigar el impacto de las precipitaciones torrenciales.
Por este motivo, ante la llegada del otoño y la posibilidad de que se produzcan episodios de DANA, “se ha articulado un plan especial de intensificación de la limpieza enfocado de manera prioritaria en las zonas más vulnerables de Roquetas de Mar”.
El municipio cuenta con más de 8.000 imbornales inventariados y georreferenciados, distribuidos por todo el término municipal. En ellos se desarrollan labores de mantenimiento rotativo y continuo durante todo el año, organizadas en una treintena de zonas.
Este programa ordinario se ha reforzado con una campaña específica para los meses de mayor inestabilidad meteorológica. En los sectores identificados como sensibles o problemáticos, las brigadas llevan a cabo de forma intensiva la retirada de rejillas, desobturación manual de conductos y aspiración mecánica de hojas y residuos sólidos, garantizando que las canalizaciones mantengan su máxima capacidad de evacuación.
Rocío Sánchez ha señalado que las brigadas se están centrando estos días en las inmediaciones de los cinco tanques de tormentas del municipio, así como en el paseo de Los Baños y la avenida Rosita Ferrer.
Durante los episodios de lluvia se atienden las incidencias que puedan surgir, señalizando y limpiando las zonas afectadas. Posteriormente, se revisan los puntos críticos en los que puedan permanecer restos arrastrados por el agua para dejar las infraestructuras en correcto estado.
Además, gracias a la implantación de sistemas de telecontrol y alarmas, el estado de las instalaciones se monitoriza de manera constante, facilitando una intervención inmediata en caso de que se produzca algún problema.
Paralelamente, el Ayuntamiento promueve campañas de concienciación para evitar el uso inadecuado de rejillas, imbornales y retretes, destacando especialmente los problemas que provocan las toallitas y otros residuos en el sistema de alcantarillado.



